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Daily Archives: octubre 1st, 2009

[Texto: “Ciberia, La vida en las trincheras del ciberespacio” (1994), Douglas Rushkoff]

Dado romano de piedra

Dado romano de piedra

“Ciberia, la vida en las trincheras del ciberespacio” es un viaje, como lo atestigua la frase de despedida al final del relato. Es un viaje porque propone desplazamientos, pero no del cuerpo sino de la mirada, ver otras realidades pareciera el ansia del fin del milenio. Ver otros mundos, todos en este pero ocultos, no fantásticos porque no son imposibles. La realidad virtual es un pobre espejo del mundo fisico de los objetos que pesan y colisionan entre sí, los exploradores de estados alterados no visitan mundos astrales, tan solo consumen neuronas, el trance musical embota los sentidos y produce mantras; la creacion se torna recreacion, el pastiche, el collage, la superposicion de categorias ya establecidas, copiar y pegar. Ciberia es un paisaje donde estamos a solas con nuestros sentidos suspendidos en un mar de electrodos.

En mis otras vidas he sido un mago de honor, un enano esquizofrenico, un paladín en las costas más lejanas. No conocí Ciberia en sus orígenes pero si consumí sus desperdicios, viví en sus lindes y devoraba como cualquier otro cualquier atisbo de otros mundos posibles. Vivir en las zonas periféricas de los supuestamente grandes centros de elaboración de realidades permite tener conciencia del aquí y ahora. Cuando H. trajo a nuestra realidad los libros de “Mazmorras y Dragones”, trajo consigo también la autopoiesis, y las discusiones metafisicas sobre el “Nombre de la Rosa” (“stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus”. Adso de Melk). Nuestras primeras aventuras eran un mescolanza de memes culturales, pero tras los primeros tropiezos nuestros mundos de fantasia se tornaron en realidad alternativa, verdaderas terapias de grupo. Nuestro objetivo era matar orcos, no había otra razón de vivir, pero cuando perdimos la cuenta de las cabezas cortadas reconocimos en la fantasia nuestra propia realidad y lo mágico fue descubrir que lo real no se aprehende, no se comprende, no se explica, sino que tan solo se atisba desde la mirada, y encontrar nuevas formas de mirar era un buen ideal revolucionario.

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[Texto: “Mirrorshades: Antología ciberpunk” (1986), Editada por Bruce Sterling]

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"Costa de Provenza" Un dibujo sólo es una línea dando un paseo, (Paul Klee).

Leo “Mirrorshades, una antología ciberpunk” como un compendio de mitos. Uno tras otro los diferentes relatos que conforman el libro configuran los recuerdos del futuro, de un futuro maloliente, sucio, desmañado. El futuro en los ochenta había dejado de ser el futuro de las píldoras para comer que reemplazaban comilonas suculentas por aportes vitamínicos dosificados, el futuro ya no era impoluto, blanco y resplandeciente y mucho menos se movía al compás de “Así hablaba Zaratustra” como nos lo habían mostrado en “2001 Odisea del espacio”. Pero sucio o no, era un futuro el que se vislumbraba y era un futuro cercano cuyos logros no se se desarrollaban en pulcros laboratorios sino en reciclados garages cuyo instrumental debía ser ensamblado pieza a pieza  a través de cableados imposibles.

Ya desde el prólogo se vislumbra que no se trata de un compendio meramente literario. Sterling fotografía el momento de aparición del ciberpunk ofreciendo un compendio de pensamientos y actitudes afines a un conjunto de autores de ciencia ficción que comparten su modus operandi; Porque no es en la narrativa donde se identifican unos a con otros sino en las nuevas formas de hacer, en la revaloración de antiguas prácticas que se tornan nuevas auspiciados por las nuevas formas de producción economica y politica.

El bricolage, la ensambladura, el montaje, todos remiten al collage primigenio y permiten aunar ciencia y tecnología  con las culturas subterraneas que han ido emergiendo de los resquicios de la supuesta dialéctica del Sistema. La tecnología se pega a la piel y se requieren nuevas taxonomías, nuevas máquinas para desentrañar lo humano de lo no humano, donde los límites al final se vuelven arbitrarios, semánticos. Las ciencias de la comunicación están en estado embrionario y sus respuestas llegarán de la cibernética (el arte de la información), de lo circuitos cableados, donde todo se torna códigos, no un sólo código como en el mundo sencillo de “Matrix” donde todo es fluir binario, sino en una multiplicidad de códigos que reagrupan a los individuos despues de décadas buscando el reino de los hombres en la Tierra.

El pensamiento ciberpunk tiene el mérito visionario de fusionar la información, los códigos, el pensamiento abstracto, el acto social por excelencia: la comunicación,  con el mundo físico sujeto  a las leyes de la gravedad y los saltos cuánticos. Para decir algo en este mundo ya no se puede confiar en los medios del Sistema, la filosofia del DIY(“do it yourself”:“hazlo por ti mismo”) propia del punk es la que nos redime de la intertextualidad infinita, colocando los límites del logos en el verbo:  para comunicar hay que crear los nuevos medios que permitan expresarnos, que permitan salirnos del mundo imaginado por  un tal Walter B. Jehovah.

Los relatos no son proféticos y los mitos a los que aludía al principio sólo se pueden considerar como tales desde el acólito que así los quiera ver, no forman doctrina ni otorgan esperanzas ni enseñanzas de vida. Su fuerza radica en que se muestran como son, ensamblajes de materiales ya existentes y así lo reconocen, los nuevos relatos se articulan sobre las vivencias en un mundo caleidoscópico, donde las prácticas se imitan de uno a otro confin del planeta y del espacio y los personajes no difieren de los mismos que se encontraban en las calles de cualquier urbe. Son visiones de mundos posibles que ya están en éste. Es en la fascinación por el límite, los márgenes, los bordes exteriores,  lo que les otorga una nueva dimensión, un abrir nuevos territorios, despues de todo la frontera era sólo una linea dibujada en el suelo “que encerraba al universo y dejaba a Anarres afuera, ¿libre?”.

Afronto los primeros textos del itinerario indiano como los prolegómenos de un viaje del cual solo se sabe el punto de partida pero no la meta. Los textos propuestos son como el reconocimiento del embarcadero, es bueno saber de donde se parte, de todas maneras sin punto de inicio no hay viaje posible. Ese aquí y ahora de este viaje se remonta a las postrimerías del siglo pasado, el XX, simétrico y pendular. Tras la caida del muro de Berlin el planeta se hizo realidad, realidad cartografiada, mapeada al detalle, de escala 1:1. Fue entonces, en los pliegues del mapa, que surgieron nuevos territorios sin explorar ni colonizar. Me he deleitado no tanto con la lectura de los textos como con la hipertextualidad de los mismos; no ha habido párrafo que no me referenciara a otros textos del contexto originario, en una ventana el texto y  en otra ventana el navegador. Por eso estos primeros comentarios están construidos a partir de los fragmentos re-encontrados, de naufragios y hazañas, en un intento de recrear someramente el “espiritu” los textos primigenios.

Nota-091006: El itinerario consiste en la discusión. Para abrir boca los indianos van proponiendo textos, relatos, videos, artículos y otros. En los posts incluiré las referencias pertinentes a los materiales que sirven de base, pero en ningún momento se debe entender este recorrido como un análisis de las obras, son sólo la referencia puesta en común para permitir el debate.