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Monthly Archives: enero 2010

“Pestiñà”, “Erizá” y Ostianá” mediante, aunque pasadas por agua y ayer 15 de enero se estrenó el Carnaval en Cádiz. Este año el Ayuntamiento me ha sorprendido con una nueva plataforma. Lo han llamado Cadizbook. Las autoridades ya lo han definido como la primera experiencia española(?) mundial (?) en la que un ayuntamiento ofrece un servicio similar a Facebook, un clon adaptado a la agenda cultural de la ciudad.

Se echaba de menos una agenda de actividades más completa que la que se ofrece a través de la página oficial del Ayuntamiento que consiste en un listado más o menos organizado de lo que “pasa” en la ciudad. Cadizbook ha comenzado ofreciendo videos de la fiesta grande de Cádiz. Será interesante hacer un seguimiento, ver como la administración pública local gestiona el servicio, los contenidos y los comentarios…

De momento ya estoy registrado, me podeis encontrar como “Pacoyes”.

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El Gobierno español ha desatado una serie de polémicas con la presentación de su popuesta de “Ley de la economia sotenible”. En particular uno de los puntos que más debate ha propiciado ha sido la propuesta a cargo del Ministerio de Cultura de crear de una Comisión encargada de llevar ante la justicia administrativa a los sopechosos de violar la Propiedad Intelectual.

Las reacciónes reflejada en los medios de comunicación sociales ha sido cuestionar la restricción a la libertad de expresión que implica este proyecto de Ley. Reflexionando sobre el tema y a partir de muchas fuentes diversas he elaborado un mapa conceptual en el que a modo de puzle he empezado a relacionar las distintas piezas de este entramado social, político y económico. Esbozo a continuación algunas ideas claves y espero poder ir desgranando cada una en varios artículos con pretensiones de serial.

En el año 2002 el Estado español a través del Ministerio de Industria se dotó de la LSSI para la protección de los derecho de Propiedad Intelectual (PI). Durante varios años las entidades de gestión de los derechos de autor intentan por vía judicial enjuiciar webs que consideran vulneran los derchos de sus representados. Pero los resultados no les son satisfactorios y es entonces que la actual Ministra de Cultura decide promover un nuevo marco legal para ejercer la protección de los “creadores culturales”.

Si hasta ahora ese ámbito de control estatal estaba dirigido desde un ministerio encargado de la gestión de la producción comercial, ahora se trata de otro ministerio, encargado de la gestión cultural del país, el que decide que no es suficiente con esa protección jurídica.

¿De qué se ocupa un Ministerio de Cultura? No todos los estados democráticos cuentan con uno específico para este tema, en otros países este ministerio está incluido dentro de otro como es el de Educación. ¿Hasta dónde debe llegar la gestión cultural? Es más, ¿cómo delimitan el “hecho cultural” para poder gestionarlo?

Los “hechos culturales” contaban hasta hace unas décadas con una corriente propia de la filosofía occidental, esa que reconoce sus fuentes en la mítica grecia de los diálogos platónicos: la Estética. Pero la estética o el juicio estético fue perdiendo su valor social hasta encontrarnos en la actualidad con la necesidad de redefinir su propio objeto de discusión. Heidegger ya se ocupó de esta problemática al tratar de desentrañar qué constituía a la obra estética. Por su parte Walter Benjamin nos brinda una clave más prosaica al discriminar el paso del “culto” al estado actual de “exhibicionismo” del “hecho artístico”. En otra línea de pensamiento nos encontramos con la crítica de las concepción de “arte” como vocablo atemporal y universal. La consideración de la producción y sobre todo de la distribución de las obras culturales permiten considerar el “Arte” como fenómeno de un perido determinado, posterior a la producción “Artesanal” y predecesor del “Diseño” como nueva forma que irrumpe en el siglo XX y condicionan las nuevas prácticas culturales. Los carteles de Toulouse-Lautrec se revalorizan tanto como las pinceladas de Van Gogh. Los estudios sobre el arte “popular” se agudizan en America Latina, defendiéndolo de la discriminación sufrida durante siglos de modernidad e incluso el “Kitsch” merece un estudio exhaustivo por parte de la intelectualidad europea. La obra de arte es entonces redefinida como “obra”, como objeto, como mercancia.

Es este deslizamiento conceptual el que creo permite a un Ministerio de Cultura arrogarse atribuciones del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Dejando de lado la gestión cultural como forma de control estatal e ideal de cohesión social territorial, la nueva concepción reduce los “hechos culturales” a “productos culturales” y como tales suceptibles de control estatal. Los nuevos territorios son mapeados para poder ser gobernados.

El control que se venía ejerciendo era propicio para la industria en general y en este sentido la farmaceútica se presenta como una de las grandes beneficiadas aún en conflicto con la ética de la asistencia sanitaria. Por su parte la industria cultural encuentra en otro ministerio la disponibilidad para establecer nuevas regulaciones.

Como indica Juan Urrutia, la efectividad económica de la PI ya estaba siendo cuestionada desde hace décadas, por lo que la irrupcion del lobby cultural no parece inocente. De hecho desde principios de este presente milenio han surgido nuevas porpuestas para la defensa dela PI: Creative Commons y Copyleft son los ejemplos más destacados, pero como bien apunta el Devolucionismo, soló ahondan en mayores medidas de control.

Con la nueva propuesta de la tristemente bautizada Ley-Sinde lo que está en juego es la creación, circulación y comunicación cultural más allá del individuo creativo, es el “dominio público” el que peligra.

De la nada, nada se crea.

En realidad la clausura del “Itinerario Indiano” es solo anecdótica 😉 Se cierra el plazo administrativo que “La Sociedad de las Indias Electrónicas” nos habían establecido para leer y comentar sobre sus orígenes y su evolución en Filé.

En mi caso no es un final, justamente lo contrario, ya que a partir de esta inciativa por fin pude dar forma a este blog, y lo que me es más importante, establecer diálogos con otros blogs. Un juego de rol sencillo: acá teneis para leer, ahí vosotros a comentar cada uno desde su blog y meted baza en los de los otros jugadores/itinerantes. Y cada uno fue descubriendo su “personaje”, sus inquietudes, creando identidades,  de tal manera que ahora seguiremos haciendo lo mismo pero fuera del juego. Hemos dado el salto de la simulación a lo real (dedicado a Julio… 🙂

Según un mito platónico, cuando un dios inventó las letras se las presentó al rey para que fueran utilizadas por todos los habitantes de aquel reino. Pero al rey le pareció que aquel invento sería nefasto, que fomentaria el olvido, la perdida de la memoria… Esto está relatado en un libro escrito por Platón en forma de diálogo, donde Sócrates departe con otros tertulianos sobre el buen y mal uso de la escritura, entre otras cosas. Sócrates no escribía, veía en la escritura un mediocre reflejo de la sabiduría, él se reunía con otras para mantener diálogos. Años después 😉 acá estamos enfrascados con nuestros blogs y los diálogos en la blogosfera. Dialogantes en el ágora. Si la escritura se revolucionó con la reproducción, si el teléfono quebró las distancias, el “Blog” escribe diálogos vivos, como un taquigrafo de conversaciones. Sí, estoy convencido, de vivir en nuestra época, Sócrates sería bloguero.

Y me quedo con el blog. Ningún “diploma” que me hayan dado en cualquier otro curso, tengo uno incluso de “Espeleólogo Internacional” 😛 , voy a apreciar y me va a cundir como éste, un diploma donde no especifica que haya terminado nada, sino que tan sólo he comenzado…