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Category Archives: Relatos de Indias

En el día de la propiedad intelectual, la fiesta de las Sociedades de Gestión, Agoranews publica una entrevista con Juan Urrutia y David de Ugarte sobre la necesidad o no de la mal llamada propiedad intelectual:

¿Discutimos la propiedad intelectual?

El Gobierno español ha desatado una serie de polémicas con la presentación de su popuesta de “Ley de la economia sotenible”. En particular uno de los puntos que más debate ha propiciado ha sido la propuesta a cargo del Ministerio de Cultura de crear de una Comisión encargada de llevar ante la justicia administrativa a los sopechosos de violar la Propiedad Intelectual.

Las reacciónes reflejada en los medios de comunicación sociales ha sido cuestionar la restricción a la libertad de expresión que implica este proyecto de Ley. Reflexionando sobre el tema y a partir de muchas fuentes diversas he elaborado un mapa conceptual en el que a modo de puzle he empezado a relacionar las distintas piezas de este entramado social, político y económico. Esbozo a continuación algunas ideas claves y espero poder ir desgranando cada una en varios artículos con pretensiones de serial.

En el año 2002 el Estado español a través del Ministerio de Industria se dotó de la LSSI para la protección de los derecho de Propiedad Intelectual (PI). Durante varios años las entidades de gestión de los derechos de autor intentan por vía judicial enjuiciar webs que consideran vulneran los derchos de sus representados. Pero los resultados no les son satisfactorios y es entonces que la actual Ministra de Cultura decide promover un nuevo marco legal para ejercer la protección de los “creadores culturales”.

Si hasta ahora ese ámbito de control estatal estaba dirigido desde un ministerio encargado de la gestión de la producción comercial, ahora se trata de otro ministerio, encargado de la gestión cultural del país, el que decide que no es suficiente con esa protección jurídica.

¿De qué se ocupa un Ministerio de Cultura? No todos los estados democráticos cuentan con uno específico para este tema, en otros países este ministerio está incluido dentro de otro como es el de Educación. ¿Hasta dónde debe llegar la gestión cultural? Es más, ¿cómo delimitan el “hecho cultural” para poder gestionarlo?

Los “hechos culturales” contaban hasta hace unas décadas con una corriente propia de la filosofía occidental, esa que reconoce sus fuentes en la mítica grecia de los diálogos platónicos: la Estética. Pero la estética o el juicio estético fue perdiendo su valor social hasta encontrarnos en la actualidad con la necesidad de redefinir su propio objeto de discusión. Heidegger ya se ocupó de esta problemática al tratar de desentrañar qué constituía a la obra estética. Por su parte Walter Benjamin nos brinda una clave más prosaica al discriminar el paso del “culto” al estado actual de “exhibicionismo” del “hecho artístico”. En otra línea de pensamiento nos encontramos con la crítica de las concepción de “arte” como vocablo atemporal y universal. La consideración de la producción y sobre todo de la distribución de las obras culturales permiten considerar el “Arte” como fenómeno de un perido determinado, posterior a la producción “Artesanal” y predecesor del “Diseño” como nueva forma que irrumpe en el siglo XX y condicionan las nuevas prácticas culturales. Los carteles de Toulouse-Lautrec se revalorizan tanto como las pinceladas de Van Gogh. Los estudios sobre el arte “popular” se agudizan en America Latina, defendiéndolo de la discriminación sufrida durante siglos de modernidad e incluso el “Kitsch” merece un estudio exhaustivo por parte de la intelectualidad europea. La obra de arte es entonces redefinida como “obra”, como objeto, como mercancia.

Es este deslizamiento conceptual el que creo permite a un Ministerio de Cultura arrogarse atribuciones del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Dejando de lado la gestión cultural como forma de control estatal e ideal de cohesión social territorial, la nueva concepción reduce los “hechos culturales” a “productos culturales” y como tales suceptibles de control estatal. Los nuevos territorios son mapeados para poder ser gobernados.

El control que se venía ejerciendo era propicio para la industria en general y en este sentido la farmaceútica se presenta como una de las grandes beneficiadas aún en conflicto con la ética de la asistencia sanitaria. Por su parte la industria cultural encuentra en otro ministerio la disponibilidad para establecer nuevas regulaciones.

Como indica Juan Urrutia, la efectividad económica de la PI ya estaba siendo cuestionada desde hace décadas, por lo que la irrupcion del lobby cultural no parece inocente. De hecho desde principios de este presente milenio han surgido nuevas porpuestas para la defensa dela PI: Creative Commons y Copyleft son los ejemplos más destacados, pero como bien apunta el Devolucionismo, soló ahondan en mayores medidas de control.

Con la nueva propuesta de la tristemente bautizada Ley-Sinde lo que está en juego es la creación, circulación y comunicación cultural más allá del individuo creativo, es el “dominio público” el que peligra.

De la nada, nada se crea.

En realidad la clausura del “Itinerario Indiano” es solo anecdótica 😉 Se cierra el plazo administrativo que “La Sociedad de las Indias Electrónicas” nos habían establecido para leer y comentar sobre sus orígenes y su evolución en Filé.

En mi caso no es un final, justamente lo contrario, ya que a partir de esta inciativa por fin pude dar forma a este blog, y lo que me es más importante, establecer diálogos con otros blogs. Un juego de rol sencillo: acá teneis para leer, ahí vosotros a comentar cada uno desde su blog y meted baza en los de los otros jugadores/itinerantes. Y cada uno fue descubriendo su “personaje”, sus inquietudes, creando identidades,  de tal manera que ahora seguiremos haciendo lo mismo pero fuera del juego. Hemos dado el salto de la simulación a lo real (dedicado a Julio… 🙂

Según un mito platónico, cuando un dios inventó las letras se las presentó al rey para que fueran utilizadas por todos los habitantes de aquel reino. Pero al rey le pareció que aquel invento sería nefasto, que fomentaria el olvido, la perdida de la memoria… Esto está relatado en un libro escrito por Platón en forma de diálogo, donde Sócrates departe con otros tertulianos sobre el buen y mal uso de la escritura, entre otras cosas. Sócrates no escribía, veía en la escritura un mediocre reflejo de la sabiduría, él se reunía con otras para mantener diálogos. Años después 😉 acá estamos enfrascados con nuestros blogs y los diálogos en la blogosfera. Dialogantes en el ágora. Si la escritura se revolucionó con la reproducción, si el teléfono quebró las distancias, el “Blog” escribe diálogos vivos, como un taquigrafo de conversaciones. Sí, estoy convencido, de vivir en nuestra época, Sócrates sería bloguero.

Y me quedo con el blog. Ningún “diploma” que me hayan dado en cualquier otro curso, tengo uno incluso de “Espeleólogo Internacional” 😛 , voy a apreciar y me va a cundir como éste, un diploma donde no especifica que haya terminado nada, sino que tan sólo he comenzado…

[Texto: “El poder de las redes” (2005-2007), de David de Ugarte]

Me descargué hace unos días “El poder de las redes” de David de Ugarte, mientras anotaba la versión en pdf recordé que ya me lo había bajado hace tiempo y encontré la versión que había impreso y encuadernado en su momento. Descubrí entonces que en la última versión había desarrollado un nuevo capítulo: “Mumis y efectos red”. Ya he comentado sobre el concepto de “mumi” anteriormente, el enlace les remite a la explicación dada en la Indianopedia. En términos generales plantea un nuevo modo de ser empresa articulándose y desarrollándose a partir de ofrecer servicios gratuitos, explícitamente el ejemplo actual es Google, y Facebook y Tuenti y …

En mi caso particular abrí una cuenta de correo electrónico en Gmail porque por un lado me permitía almacenar todos mis correso sin necesidad d eborrar ninguno y por otro lado no los tenía que organizar por carpetas sino por etiquetas, un concepto de organización de la información novedoso en su momento y que se ha popularizado a todo tipo de servicios. Con el tiempo Google ofreció “Picassa” para gestionar las fotos, y más adelante ofreció servicios ofimáticos online, y siguió con otros y otros servicios. Nada me ataba a Google, podía tener mi cuenta de correo con ellos y mis fotos en Flicker, y mi blog en WordPress. Y entonces Google creo “Chrome”, un navegador más, más “pequeño” que otros, pero un navegador más. Y entonces Google creó “Waves” y repentinamente todos sus servicios online encajaban en una sola pantalla. Y entonces Google creó “Chromium”, un sistema operativo, un sistema que se integra directamente con el hardware de las máquinas, un sistema que permite encender el ordenador y entrar… en “Google”; ¿”Internet”? ¿Y eso qué es?: Schmidt cínico, Schmidt falaz

Y entonces Microsoft ofrece distribución de su sistema operativo para los infantes españoles a un módico precio y el estado español lo acepta (!). No lo impone por eso de las Autonomías, pero acepta que éstas se gasten el erario público en dicho sistema: propietario, cerrado y “oscuro”. Y entonces se hace necesario recordar que no queremos una vida “gratuita”, donde todo se nos da graciosamente gratis, que no nos hemos manifestado (de Scroogle Scraper les hablo en otra oportunidad 😉 para que se mueran de hambre los profesionales de la creatividad, “Nos” hemos manifestado para que el conocimiento fluya y podamos usar, controlar y modificar las herramientas para ello, según nuestras necesidades. Necesidades colectivas, colaborativas, participativas, en definitiva lo que hoy en día creemos como una forma de ser en en sociedad, conectados, creando redes. Y cuando se trata de educar no es lo mismo dotar a los niños de una caja negra que de una cajita de música (me imagino al infante frente al monolito de 2001 contrapuesto al que destroza el cochecito de cuerda para ver que miércoles lo hace funcionar). En este portal de educación ofrecen una detallada comparativa: “Software Libre y Software Privativo – Dos modelos de enseñanza“.

Schmidt cínico, Schmidt falaz

Imagen del video promocional de la serie "Perdidos" realizado por la cadena de televisión "Cuatro"

En el post de “Falando no deserto”: Contra el Ajedrez, Julio examina los juegos de tablero como el Ajedrez bajo la mirada de la teoría de juegos. Considera que este tipo de juegos corresponden a la categoría de “suma cero”, donde un jugador gana en relación a lo que otro pierde. Como contrapartida a este tipo de juegos observa que los juegos de rol ofrecen una válida alternativa como juegos de suma no nula. Les remito a su artículo porque creo que desgrana acertadamente estas dos concepciones de los juegos. Apunta además con este análisis a destacar el aprendizaje lúdico que aportan los juegos.

El aprendizaje aludido no es banal ya que apunta al aprendizaje de las relaciones sociales. Mientras con los juegos de tablero “No aprendemos a movernos en redes distribuidas (Ser red), sino a controlar y utilizar estratégicamente las redes (disponer de la red)” , los juegos de rol nos permiten un “aprendizaje de una realidad compleja en la que somos en red” (“Falando no deserto”).

Si bien estoy de acuerdo con su planteamiento creo que la comparación no es del todo pertinente. Entendiendo que los juegos en general se pueden considerar como analogías de la realidad social, creo que unos y otros nos ofrecen diferentes modelos de aprendizaje: esquema vs. la simulación.

Para considerar un juego de tablero como modelo de las reciónes sociales debo efectuar una analogía, que pasa por ver en el juego un esquema aplicable a las relaciones sociales. Coincido en que el Ajedrez nos devuelve una imagen determinada de nuestra cultura occidental, como así lo hacen los juegos de lotería. Además el Ajedrez nos lo pone fácil al ofrecernos “representaciones” de sujetos sociales, que a su vez están determinados por sus relaciones sociales, cuyo esquema es transpolable a situaciones actuales aunque el juego haya sido inventado milenios atrás, lo que no nos debería extrañar ya que la estrutura social predominate o hegemónica en la actualidad se basa en la distribución de responsabilidades, el que manda y los que ejecutan, el empresario que organiza su empresa y reune a directivos y operarios: alfiles y peones. Un partido politico no difiere de este esquema, una organización religiosa tampoco, un estado mucho menos aunque ahora se pueda “elegir” quien mandará y antes era hereditario. A este respecto el Go al evitar la “representación”, como el Alquerque o las Damas, nos ofrece un esquema más limpio para establecer analogías con el “Real Social”, a este respecto Neocoach en su post: “El Go cómo un juego de entrenamiento en las guerras de redes” detalla lo que el Go nos puede enseñar.

Por el contrario los juegos de rol no son esquemas sino teatralización, el jugador interpreta un papel, un rol, y acomete la tarea de ganar, lo que sea, ya que si no hay “premio” no hay juego. El juego de rol propone una simulación de realidad, la que sea pero coherente en sí misma. En este sentido los “Match de improvisación” son una modalidad extrema de este tipo de juegos, en los que además se añade el “cuerpo”, mientras que un juego de rol solo necesita de hablantes, lápices, papeles y dados son sólo herramientas prácticas pero no indispensables.

En el juego de rol no hay metáfora, sino simulación; como los belenes navideños que inventara San Francisco para acercar su teología a los “desconocedores” de la misma – aludo a ellos por las fechas en las que escribo 😉 – La tecnología desarrolló muñecos vivientes, el cine imaginó replicantes e Internet los mundos virtuales, cuya similutud con los experimentos de ratas en laberintos de laboratorio no es desdeñable: coloquemos a los sujetos/actores/jugadores en una situación determinada y veamos como reaccionan. Estructura de todo tipo de video juegos actuales, desde el PacMan a World of Warcraft.

La metáfora implica traslación del sentido, traslación de la estructura del juego a la vida real. La simulación trata de representar, “imitando lo que no es” sugiere la R.A.E. Creo que en la actualidad nos encontramos antes esta disyuntiva pedagógica: utilizar recursos metafóricos o de simulación. No hace mucho la misa se daba en latín, para entender algo de lo que se decía el común de los mortales debía mirar las ilustraciones de las vidrieras. las letras son símbolos, esquemas que aplicamos a lo “Real” y permiten una combinatoria que la simulación por representación gráfica no permite de la misma manera, ni con la misma economia de medios. Afortunadamente vivimos en una época donde ambos modelos se pueden combinar. El “hipertexto” implica hoy en día también la “hiperimagen”: un combo de esquemas y simulaciones.

Reconozco que esta discusión requiere un análisis más pormenorizado y espero ahondar en la cuestión en futuros posts. Por el momento sólo quería puntualizar la diferencia de modalidades a la hora de entrever las aportaciónes pedagógicas de unos y otros tipos de juegos: “A este respecto, y hablando sobre el tema de las metáforas, hay que saber plantear que metáforas me van a relacionar el juego original con situaciones exteriores y ver la pertinencia y efectividad de dichas metáforas.” (Del comentario de Neocoach al post de “Falando no deserto”).