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Tag Archives: estrategia

Imagen del video promocional de la serie "Perdidos" realizado por la cadena de televisión "Cuatro"

En el post de “Falando no deserto”: Contra el Ajedrez, Julio examina los juegos de tablero como el Ajedrez bajo la mirada de la teoría de juegos. Considera que este tipo de juegos corresponden a la categoría de “suma cero”, donde un jugador gana en relación a lo que otro pierde. Como contrapartida a este tipo de juegos observa que los juegos de rol ofrecen una válida alternativa como juegos de suma no nula. Les remito a su artículo porque creo que desgrana acertadamente estas dos concepciones de los juegos. Apunta además con este análisis a destacar el aprendizaje lúdico que aportan los juegos.

El aprendizaje aludido no es banal ya que apunta al aprendizaje de las relaciones sociales. Mientras con los juegos de tablero “No aprendemos a movernos en redes distribuidas (Ser red), sino a controlar y utilizar estratégicamente las redes (disponer de la red)” , los juegos de rol nos permiten un “aprendizaje de una realidad compleja en la que somos en red” (“Falando no deserto”).

Si bien estoy de acuerdo con su planteamiento creo que la comparación no es del todo pertinente. Entendiendo que los juegos en general se pueden considerar como analogías de la realidad social, creo que unos y otros nos ofrecen diferentes modelos de aprendizaje: esquema vs. la simulación.

Para considerar un juego de tablero como modelo de las reciónes sociales debo efectuar una analogía, que pasa por ver en el juego un esquema aplicable a las relaciones sociales. Coincido en que el Ajedrez nos devuelve una imagen determinada de nuestra cultura occidental, como así lo hacen los juegos de lotería. Además el Ajedrez nos lo pone fácil al ofrecernos “representaciones” de sujetos sociales, que a su vez están determinados por sus relaciones sociales, cuyo esquema es transpolable a situaciones actuales aunque el juego haya sido inventado milenios atrás, lo que no nos debería extrañar ya que la estrutura social predominate o hegemónica en la actualidad se basa en la distribución de responsabilidades, el que manda y los que ejecutan, el empresario que organiza su empresa y reune a directivos y operarios: alfiles y peones. Un partido politico no difiere de este esquema, una organización religiosa tampoco, un estado mucho menos aunque ahora se pueda “elegir” quien mandará y antes era hereditario. A este respecto el Go al evitar la “representación”, como el Alquerque o las Damas, nos ofrece un esquema más limpio para establecer analogías con el “Real Social”, a este respecto Neocoach en su post: “El Go cómo un juego de entrenamiento en las guerras de redes” detalla lo que el Go nos puede enseñar.

Por el contrario los juegos de rol no son esquemas sino teatralización, el jugador interpreta un papel, un rol, y acomete la tarea de ganar, lo que sea, ya que si no hay “premio” no hay juego. El juego de rol propone una simulación de realidad, la que sea pero coherente en sí misma. En este sentido los “Match de improvisación” son una modalidad extrema de este tipo de juegos, en los que además se añade el “cuerpo”, mientras que un juego de rol solo necesita de hablantes, lápices, papeles y dados son sólo herramientas prácticas pero no indispensables.

En el juego de rol no hay metáfora, sino simulación; como los belenes navideños que inventara San Francisco para acercar su teología a los “desconocedores” de la misma – aludo a ellos por las fechas en las que escribo 😉 – La tecnología desarrolló muñecos vivientes, el cine imaginó replicantes e Internet los mundos virtuales, cuya similutud con los experimentos de ratas en laberintos de laboratorio no es desdeñable: coloquemos a los sujetos/actores/jugadores en una situación determinada y veamos como reaccionan. Estructura de todo tipo de video juegos actuales, desde el PacMan a World of Warcraft.

La metáfora implica traslación del sentido, traslación de la estructura del juego a la vida real. La simulación trata de representar, “imitando lo que no es” sugiere la R.A.E. Creo que en la actualidad nos encontramos antes esta disyuntiva pedagógica: utilizar recursos metafóricos o de simulación. No hace mucho la misa se daba en latín, para entender algo de lo que se decía el común de los mortales debía mirar las ilustraciones de las vidrieras. las letras son símbolos, esquemas que aplicamos a lo “Real” y permiten una combinatoria que la simulación por representación gráfica no permite de la misma manera, ni con la misma economia de medios. Afortunadamente vivimos en una época donde ambos modelos se pueden combinar. El “hipertexto” implica hoy en día también la “hiperimagen”: un combo de esquemas y simulaciones.

Reconozco que esta discusión requiere un análisis más pormenorizado y espero ahondar en la cuestión en futuros posts. Por el momento sólo quería puntualizar la diferencia de modalidades a la hora de entrever las aportaciónes pedagógicas de unos y otros tipos de juegos: “A este respecto, y hablando sobre el tema de las metáforas, hay que saber plantear que metáforas me van a relacionar el juego original con situaciones exteriores y ver la pertinencia y efectividad de dichas metáforas.” (Del comentario de Neocoach al post de “Falando no deserto”).

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“… Las piedras no deben estar ni muy concentradas ni muy dispersas, la conducta muy ambiciosa es castigada tanto como la muy conservadora, no debe atacarse tanto que por ello se descuide la defensa, no se debe actuar rígidamente insistiendo en ideas que pierden validez al cambiar la posición constantemente, y la falta de balance, de armonía o de objetividad  son castigadas… Es permanentemente negociar con el oponente, y uno debe aprender a hacer intercambios en los que lo que gana es muy poco más que lo que pierde. La victoria obtenida en base a la acumulación de pequeñas ventajas, es una de las más satisfactorias.”

QR (?)

[“Por qué aprender a jugar al Go” (2001), por Franklin Bassarsky]